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La enorme importancia de la complejidad ecológica

Actualmente, nos hallamos en período de declive de riqueza biológica de manera general, sin embargo, en el aspecto más concreto de la fauna en infraestructuras verdes, se encuentra una importante caída de la diversidad de insectos polinizadores. Esto está causando una cascada de efectos secundarios en la sostenibilidad de los ecosistemas que, sin duda, repercute en la sociedad.

Su falta de popularidad contrasta con su importancia natural. La relación entre abejorros y flores que visitan ha sido muy estudiada, al igual que otros insectos con plantas que les pueden servir de alimento y refugio en determinados momentos de su desarrollo. La numerosa cantidad de interrelaciones ecológicas condicionan la riqueza biológica de un territorio.

PROMOVER LA BIODIVERSIDAD FUNCIONAL URBANA

En este contexto, se antoja necesario dedicar parte de la gestión y planificación de infraestructura verde urbana, al fomento de plantas de flor. Con particular inquina en aquellas que muestran un gran potencial de hábitat de insectos polinizadores. Tales como abejas, mariposas, escarabajos y hemípteros.

Siempre con un ojo en el fomento y otro en la lucha integrada contra posibles plagas potenciales.

Continuas investigaciones del sector concuerdan en la necesidad de apoyar la diversidad de especies de plantas y polinizadores, en lugar de concentrar esfuerzos en una sola especie y/o tipo de cultivo. De forma paralela, también es importante contar con un mosaico de comunidades vegetales lo suficientemente complejas, heterogéneas, bien distribuidas en los espacios verdes.

Otro aspecto importante de gestión es evitar la utilización de químicos innecesarios, en su lugar, buscar la aplicación de estrategias que favorezcan la naturalización de los espacios verdes urbanos.

LAS CONSECUENCIAS POSITIVAS DE UNA GESTIÓN SOSTENIBLE

Hoy en día, avanzamos hacia modelos de gestión conscientes de la trascendencia que tiene mantener el equilibro ecológico en los espacios urbanos. El impacto de un modelo de gestión de la infraestructura verde se mide en la disminución de contaminación, polución. Beneficiando de manera directa a la salud y bienestar de los ciudadanos.

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