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Conociendo a Gabino Carballo

Conociendo a Gabino Carballo

Gabino Carballo, vocal de AEPJP, Soporte a la dirección de servicios técnicos del Instituto Municipal de Prcs i Jardins del Ayuntamiento de Barcelona y paisajista. 

Gabino Carballo es una de las voces con mayor experiencia en el sector de la gestión de parques y jardines urbanos. Licenciado por la UCJC, máster en Dirección de Proyectos y diseñador de paisajes por la Escuela Castillo de Batres.

Gabino, actualmente es vocal de la Asociación, además de ser coordinador de la acreditación Green Flag Award en España, y trabajar para el Ayuntamiento de Barcelona, a lo largo de la siguiente entrevista podremos conocerle un poco más.

¿Qué te ha llevado a asumir el compromiso de trabajar en favor de AEPJP?

La verdad es que hace un tiempo que colaboro con la Junta de la asociación en cuestiones varias, incluyendo el desarrollo de los Green Flag Awards en España. Llegó un momento en el que el número de interacciones era tal, que resultaba más practico que fuera miembro de la Junta, para formalizar la relación de trabajo.

¿Qué papel vas a desempeñar en la Junta Directiva de la Asociación?

Principalmente me dedico a la gestión de los GFA y participo en un par de iniciativas como el grupo de trabajo de Soluciones Basadas en la Naturaleza y ahora el plan de formación de la asociación, que surgido por la necesidad de encontrar formatos alternativos a los presenciales. Aparte de eso, colaboro en todos los aspectos en los que la Junta requiere mi atención, dentro de mis posibilidades.

¿Qué te gustaría aportar o conseguir con tu participación en AEPJP?

La asociación ah cumplido un papel esencial en el sector de la gestión de los parques y jardines públicos durante décadas y es un ejemplo de continuidad y dedicación al bienestar social y el desarrollo profesional. Sobre esta base es posible construir lo que será la gestión profesional de la infraestructura verde, teniendo en cuenta que nuestra realidad es ya muy diferente de la que vio nacer a la AEPJP. Me gustaría poder ayudar a impulsar la construcción de ese futuro de forma que refleje la realidad social y profesional que viene.

¿En tu opinión, qué función cumplen actualmente los espacios verdes en la ciudad?

No estoy seguro. Creo que estábamos alcanzando el nadir en la consideración social de los espacios verdes, que prácticamente se trataban como una colección de superficies de prestación de servicios, un escenario sin valor intrínseco alguno, que no se percibía como espacio cultural y mucho menos como hábitat. La gestión ha acabado totalmente anonimizada y asimilada a criterios de eficiencia y limpieza, antes que de calidad del espacio verde. El resultado final viene siendo una visión un tanto insidiosa del espacio verde, como una anomalía urbana, como un espacio vacío, de pisoteo, que hay que rellenar con eventos para que las personas vayan.

Los acontecimientos recientes han puesto de manifiesto que esa tendencia no se corresponde realmente con la función última de los espacios verdes, que es asegurar y distribuir salud y bienestar a toda la ciudadanía de forma equitativa mediante el contacto con la naturaleza, además de ser un espejo del cuidado que la sociedad dedica a su entorno, que refleja el cuidado en muchas otras cosas. Creo que toca reflexionar sobre esto y sacar conclusiones sobre nuestra actitud respecto al medio ambiente, que es poco más que desarrollista.

¿Qué opinión te merece el sector de la jardinería actual?

La jardinería privada actual está pasando por un momento dulce en lo que a nuevas posibilidades de diseño y creación se refieren, además creo que hay un nuevo perfil de cliente que valora la calidad del jardín como una obra de arte con valor intrínseco, pero se trata de una franja social muy restringida, por lo que no lo percibimos.

Por lo que respecta a la jardinería pública, la veo madura para su sustitución por robots sobre el terreno y Inteligencia Artificial en la parte técnica. El trato que reciben los jardineros no es muy distinto del que recibe una máquina, y muchas de las tareas que realizan son tan sencillas y repetitivas que las puede realizar una máquina sin problemas. Por lo que respecta a los gestores, si todos los problemas son de coordinación, logística, eficiencia y gestión de personal, sin otro valor intelectual o conocimiento añadido que la carrera y la experiencia, es cuestión de tiempo hasta que se nos sustituya por IAs relativamente sencillas. Tanto los robots como las IAs necesitaran algo de soporte técnico, pero la mayor parte del soporte y control será remoto, y estará en sitios como India, China o cualquier otro con una población relativamente educada y mal pagada.

No solo tenemos que comenzar a aprender entomología, ornitología, etc. O nos digitalizamos, y aprendemos programación y a trabajar con datos para tomar decisiones objetivas que desplieguen nuestro conocimiento sobre el terreno de manera efectiva, o no seremos necesarios en breve.

 

Llevas más de una década trabajando en el Ayuntamiento de Barcelona, ¿Cómo ha evolucionado la gestión de la infraestructura verde desde que comenzaste en el consistorio?

Creo que en dos aspectos esencialmente: la gestión de los datos es ahora mucho más importante que antes, y en la idea de respetar la biodiversidad y los procesos naturales para crear espacios verdes amables para todo tipo de seres vivos. Pero somos una organización con casi novecientos empleados públicos y por lo tanto existe una cierta inercia que es difícil de romper, especialmente cuando la superficie verde no para de aumentar y los recursos permanecen efectivamente congelados. Es cierto que hemos tenido margen para desarrollar nuestras propias estrategias en términos de diseño y gestión y desde hace unos años estamos intentando evolucionar hacia un modelo de gestión ecológica que fomente la naturalización, potencie la biodiversidad y atienda al verde con criterios de salud mediante el desarrollo de planes de gestión adaptadas a las características intrínsecas de cada espacio. No va a ser fácil, pero parece posible.

 

¿Qué aspectos crees son fundamentales para optimizar y mejorar la gestión de la infraestructura verde municipal?

Un aspecto sin duda corresponde al gobierno del estado, que debe impulsar con vigor una serie de medidas posibiliten que esta gestión sea efectiva, y que pasa por sacar la gestión del espacio verde del marco normativo de la prestación de servicios y enmarcarla como un mecanismo estratégico de desarrollo. Debe ir por delante del urbanismo y de la mano de las políticas sociales de desarrollo sostenible. Por otra parte, la gestión de la infraestructura verde debe dejar de ser considerada como gasto y pasar al capítulo de inversión. No hace falta echar abajo el sistema económico, basta con cambiar el sistema contable. Y no vendría mal que España adoptara como objetivo ser el país que antes adopta las directivas comunitarias y que menos sanciones recibe por infracciones ambientales.

Por parte de los ayuntamientos, realmente necesitan ayuda y financiación por parte de las respectivas comunidades autónomas y diputaciones, que deben actuar con liderazgo para posibilitar el desarrollo de nuevos modelos de gestión que no sean tan susceptibles a las veleidades de la política local, porque se trata de una estrategia de largo plazo. Pero los ayuntamientos también necesitan reformar sus métodos de gestión del conocimiento y de contratación, necesitan una mejor y más fluida relación con el sector privado, especialmente los profesionales y también las empresas. Hay que retener más personal propio y más medios para diseñar mejores pliegos de condiciones y pagarlos de forma proporcional para que profesionales y empresas realmente puedan comenzar a apostar por ofrecer servicios más sofisticados, con calado social y ambiental. Y hay mucho margen para dejarse asesorar por profesionales con criterio. Es hora de escuchar y entender lo que viene y actuar en consecuencia.

También eres coordinador de la acreditación Green Flag Award en España, ¿Cómo crees que este reconocimiento, recientemente impulsado por AEPJP, va a evolucionar la percepción de los espacios verdes en nuestro país?

Creo que la apuesta de la AEPJP por Green Flag Award constituye una verdadera declaración de intenciones respecto al futuro de la gestión de los espacios verdes, que debe exponerse a una evaluación de calidad objetiva e independiente, al intercambio de ideas y conocimiento y a la internacionalización de sus métodos. Ya no basta con hacerlo bien, hay que mejorar continuamente. Y también hay que celebrar la profesionalidad y buen hacer de todos los gestores y trabajadores implicados, dar visibilidad a su trabajo. Obtener la GFA es un buen acicate para mantener un buen nivel de compromiso con los espacios verdes y una manera de informar al público que sus parques y jardines son equiparables a los mejores a nivel mundial. En este sentido, creo que puede aportar mucho a la forma en la que la ciudadanía percibe los espacios verdes y el trabajo de aquellos que los cuidan.

 

¿Podrías decirnos un proyecto que destacarías en tu trayectoria profesional?

Hace años diseñé un jardín minúsculo en memoria de Ernest Lluch, a unos metros del lugar donde fue asesinado, utilizando para ello referencias de su biografía. El jardín en si no tiene mérito alguno como pieza de diseño, pero para mi fue un verdadero privilegio poder diseñar algo en memoria de una figura de servicio público y un hombre de paz y concordia como el.

Lis jardines de Ernest Lluch

¿Cuál dirías que es tu parque favorito?

Como parque que me haya impactado mucho en su momento está el de Andre Citroen en París. Lo visité cuando aún no estaba acabado y después también. Creo que fue un verdadero revulsivo y es una pena que su ejemplo no calase en España, en más de un sentido.

Como parque que me guste utilizar, está el de la Estació del Nord, que está cerca de donde vivo. Está bastante maltratado y no creo que se pueda decir que es un buen diseño, más bien al contrario, pero funciona, hace todo lo que debe hacer un parque de una forma u otra, y en ese sentido he aprendido a valorarlo con el tiempo.

Parc de la Estació del Nord

Parc de la Estació del Nord

¿Cómo te ves de aquí a 10 años en el ámbito profesional? ¿Algún sueño por cumplir en el sector?

¡De aquí a 10 años me veo cerca de la jubilación, si aún existe eso! No creo que haga ya nada muy diferente de lo que he venido haciendo. Puede que las haga mejor, o a otra escala, pero personalmente creo que seguiré siendo lo que soy ahora: una persona que resuelve problemas con los medios a su disposición. La verdad es que he pasado por todo tipo de empleos y situaciones, y he trabajado tanto en jardines públicos como privados, en España y en el extranjero. Me hubiera gustado trabajar un poco más por mi cuenta, esa es una etapa que duró relativamente poco, aunque me sigo considerando una especie de free-lance, incluso en mi trabajo actual.

Por lo que respecta a sueños, mis hijos se ríen de mi cuando llamo a las plantas por su nombre en latín, les parece extravagante, pero a mi me gustaría que la gente fuera por la calle sabiendo el nombre de las plantas, los pájaros y los insectos que nos acompañan en la urbe. En ese momento, mi trabajo ya no sería realmente necesario y yo podría dedicarme a pasar buenos momentos con gente que me valora y me respeta. Creo que no podría pedir más.

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