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Colofón verde a una visita inolvidable en el Alto Valle de Lozoya

En un recorrido por el Alto Valle de Lozoya no puede faltar una visita al Real Monasterio de Nuestra Señora de Santa María de El Paular.

Este cenobio se encuentra dentro del Término Municipal de Rascafría, pueblo que mantiene su arquitectura tradicional.

A la salida todavía meditando por la vida ascética que se respiraba en su interior, e impresionados por la iglesia, el claustro, las rejas, las imágenes y en especial por el transparente o tabernáculo, podemos contemplar nuestra jornada acercándonos a dos lugares de interés que se hallan en las cercanías.

Monasterio

 

Transparente

En frente del Monasterio y al otro lado de la carretera se ubica el Arboreto Giner de los Ríos.

Es un pequeño enclave, rodeado de un cercado de granito, donde se pueden observar en su mayoría especies frondosas de diversas áreas geográficas del mundo. En su conjunto hay cerca de 200 especies casi en su generalidad de Europa, Asia y América del Norte.

Arboreto Giner de los Ríos

Arboreto Giner de los Ríos

Se puede hacer un recorrido por unos caminos empedrados, que conforman unas plazoletas y se pueden leer las denominaciones de las diferentes plantas.

Es un sitio que nos ayuda ampliar el conocimiento que se tiene de la flora del mundo.

Una vez visitado el Arboreto y no a mucha distancia se puede visitar el Bosque de Finlandia. Entrando por el acceso a la finca de Los Batanes, pasando el Puente del Perdón por encima del río Lozoya hay una cancela a la izquierda y allí se recorre un pequeño camino para acceder a este bosquete.

Es una formación boscosa formada principalmente por abetos rojos, abedules y chopos lombardos.

Se llega una pequeña laguna, que tiene un embarcadero en su orilla, así como una sauna. Se ha querido recordar a los paisajes de ese país escandinavo.

Es un lugar donde se respira tranquilidad, muy adecuado para descansar de nuestras preocupaciones. Presenta una gran belleza estacional, pues van variando sus tonalidades, destacando la contemplación otoñal con los coloridos ocres, amarillos, rojizos de sus follajes.

Puede ser un buen remate de nuestra excursión para recapacitar sobre la vida monacal.

 

Artículo redactado por nuestro socio: D. Antonio López Lillo.

 

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